La sentencia de la cuna

Cuando tuve mi internado de pediatría, hace ya varios años atrás, hice una pasada por la unidad de neonatología de nuestro hospital. Ahí veíamos diversos tipos de pacientes. Prematuros, enfermedades congénitas, infecciones y los denominados “casos sociales” Estos últimos, como se imaginarán, eran hijos de personas en situación de extrema pobreza, con enfermedades mentales, drogadictos, delincuentes, entre otros. Desde el principio criaturas, sin culpa alguna, condenadas a rechazos, carencias y penurias. Sin embargo, a simple vista, era imposible distinguirlos con el resto de los bebés de la sala. Se parecían tanto y aún así sus vidas tomarían rumbos tan distintos los unos de los otros.
Esas situaciones contrastan mucho con el nepotismo que vemos en las clases acomodadas, y que en estos días ha sido trending topic en los medios. Las castas más privilegiadas del espectro socio-económico tienen su futuro definido desde la cuna o, a más tardar, 1ero básico. Un caso mundialmente conocido es el de Donald Trump, el hijito de papá por excelencia, quien en una entrevista de 1975 afirmaba, joven e hilarante, que para que un individuo lograra lo que quisiera en la vida bastaba con el creer en sí mismo… y “algunos ingredientes más”.
Pues, bueno, los pequeños más pobres de nuestra nación carecen de los ingredientes básicos, de las garantías mínimas para acceder a un atisbo de auténtica felicidad. Un espaldarazo de optimismo siempre es valioso, pero nunca suficiente. Por eso admiro a todos aquellos chilenos que se han ganado los contratos, billetes y medallas con su intelecto y perseverancia, habiendo despegado desde bien abajo. Emergiendo cual luz redentora desde el fondo del abismo. Porque son la excepción que confirma la regla, el conmovedor ejemplo de lo que significa avanzar por el angosto sendero de la esperanza que rodea la oscuridad.

“Sed, puesto que marcháis
por los caminos rectos,
heroicos como sois
perfectos.

Piececitos de niño,
dos joyitas sufrientes,
¡cómo pasan sin veros
las gentes!”

Gabriela Mistral

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